Levantamiento y plan de demolición
Revisión de la estructura, de las colindancias y de los accesos, para definir la secuencia de derribo y las protecciones necesarias antes de iniciar.
En San Pedro Garza García la demolición más frecuente es la de vivienda que se derriba para reconstruir con un proyecto nuevo, y el contexto impone exigencias que no existen en otros municipios del área metropolitana.
El entorno es de alto valor y los vecinos son sensibles a la afectación. Horarios de trabajo, limpieza permanente del frente, control estricto de polvo y ruido, y reposición inmediata de cualquier afectación a la vía pública son condiciones de operación, no cortesías. Una obra que genera quejas recibe observaciones que la detienen.
A eso se suma la topografía. En colonias con pendiente hacia la Sierra Madre, el acceso de la retroexcavadora al predio puede estar limitado por la inclinación de la calle o por accesos angostos, y la maniobra dentro del terreno requiere considerar el desnivel. Es lo primero que se evalúa en la visita, porque define qué máquina entra y cómo trabaja.
En calles con pendiente pronunciada, la posición del camión de escombro para carga es un problema en sí mismo: debe quedar estable y sin bloquear la circulación. Se resuelve en la visita previa definiendo el punto de carga, no improvisando el día de la maniobra.
Revisión de la estructura, de las colindancias y de los accesos, para definir la secuencia de derribo y las protecciones necesarias antes de iniciar.
Desconexión y cancelación certificada de energía eléctrica, agua y gas antes de cualquier maniobra. Es el primer paso y no admite excepciones.
Retiro de elementos recuperables o que deben separarse antes del derribo: cancelería, instalaciones, equipos y materiales con valor de reventa que reducen el costo neto del trabajo.
Derribo controlado de losas, muros, columnas y cimentación, con la secuencia definida en el plan y maquinaria acorde a la altura y al tipo de estructura.
Apuntalamiento, barreras y protección de muros medianeros y construcciones vecinas. En predios entre construcciones es la partida que más define cómo se ejecuta el trabajo.
Riego permanente durante el derribo y programación de las maniobras de mayor impacto en horarios acordados, especialmente en zonas habitadas o comerciales.
Con horarios acordados, riego permanente contra el polvo, limpieza del frente al cierre de cada jornada y retiro continuo de escombro. En San Pedro una obra que deja material acumulado o el frente sucio genera observaciones que la detienen, así que el orden es parte del método.
Sí, evaluando primero el acceso y la maniobra. La inclinación de la calle condiciona qué máquina entra y dónde se posiciona el camión de carga. Se define en la visita previa, porque improvisarlo el día de la maniobra es cómo se generan accidentes.
Sí, fotográficamente y antes de iniciar. En entornos de alto valor es una protección para ambas partes: deja registro de qué existía antes de la obra y evita atribuciones posteriores sin sustento.
Sí, damos acompañamiento en el trámite ante el municipio. San Pedro suele requerir previsiones adicionales sobre manejo de escombro, horarios y afectación a la vía pública.
Sí, cuando el proyecto nuevo lo requiere. Albercas, cisternas y cimentaciones profundas se demuelen y retiran como parte del alcance, y conviene definirlo desde el inicio porque cambia el volumen de escombro de forma considerable.
Sí, y se define desde la visita previa qué permanece: árboles, bardas, portones o elementos de cantera que el proyecto nuevo va a reutilizar. Se protegen físicamente antes de que entre la máquina y la secuencia de derribo se planea para no comprometerlos. En San Pedro el arbolado suele estar además sujeto a regulación municipal.
Cuéntanos el alcance y la ubicación exacta. Preparamos una propuesta técnica y económica para tu proyecto de demolición.