Juárez ha absorbido buena parte del crecimiento habitacional del oriente del área metropolitana, con desarrollos de vivienda que se construyeron en periodos cortos y en volúmenes grandes. Eso deja dos tipos de obra hidrosanitaria bien distintos en el mismo municipio.
Por un lado, desarrollos nuevos que siguen urbanizando suelo en la zona de expansión, donde la distancia al punto de interconexión y la capacidad disponible son las variables que definen el proyecto.
Por otro, fraccionamientos ya entregados y habitados donde aparecen problemas de red: tramos de sanitario con azolve recurrente, presiones insuficientes en las partes altas, o pluvial que no da abasto en temporada. Corregir eso es un trabajo distinto al de instalar de cero, porque se ejecuta con vecinos usando el servicio todos los días.
En fraccionamientos entregados en periodos cortos es frecuente encontrar redes ejecutadas sin las pruebas documentadas. Antes de proponer una corrección conviene levantar el tramo problemático e identificar la causa —pendiente, asentamiento o diámetro rebasado—, porque tratar el síntoma con limpiezas periódicas no resuelve nada.