Guadalupe es uno de los municipios más poblados del área metropolitana y está prácticamente consolidado. Su red hidrosanitaria atiende a una densidad alta de vivienda con corredores comerciales importantes, y el trabajo que se ejecuta ahí es en su mayoría intervención sobre infraestructura existente.
Hay una particularidad que condiciona el drenaje pluvial del municipio: buena parte de su territorio se ubica en la zona de influencia del río La Silla y de escurrimientos que atraviesan áreas urbanizadas. El manejo del agua de lluvia no es un tema secundario ahí, y cualquier intervención en la red debe considerar cómo se comporta el escurrimiento en temporada.
En vivienda de urbanización antigua es común encontrar tomas domiciliarias y descargas que se resolvieron de forma improvisada con los años, y que se corrigen al intervenir la línea principal.
En las zonas próximas a escurrimientos, el drenaje pluvial y el sanitario deben mantenerse estrictamente separados. Una descarga sanitaria conectada al pluvial —o al revés— genera problemas sanitarios en temporada de lluvia y es un hallazgo frecuente al intervenir redes de urbanización antigua.