Apodaca concentra la mayor cantidad de parques industriales del área metropolitana, y eso define el perfil de la obra hidrosanitaria que se ejecuta ahí. No es principalmente red de vivienda: son tomas de gran diámetro para proceso industrial, drenaje que a veces requiere tratamiento previo según el giro, y pluvial calculado para superficies impermeables extensas.
Una nave con patios de maniobra y estacionamiento genera un escurrimiento muy superior al de un predio equivalente sin pavimentar. El drenaje pluvial de un predio industrial se dimensiona para esa superficie impermeable, y subestimarlo se paga con inundación de andenes en la primera lluvia fuerte.
A eso se suma el ritmo. La obra industrial en Apodaca casi siempre trabaja contra una fecha de arranque de operación, y las redes están en la ruta crítica: sin agua y sin drenaje conectados, la planta no puede operar aunque el edificio esté terminado.
En predio industrial el drenaje pluvial se calcula sobre la superficie impermeable total —cubierta de nave, patios de maniobra y estacionamiento—, no sobre la superficie del terreno. Es la diferencia entre un sistema que trabaja y andenes inundados en la primera lluvia de temporada.